martes, 6 de febrero de 2018

El resumen del viaje a Viena, era una trilogía, que por alguna razón se quedó sin acabar y lo cierto es que ya no recuerdo bien lo que decía la entrada. Eso sí, iba sobre el Danubio. Un río grande y mítico para quienes lo más que conocíamos de él era el vals, el rítmico y elegante Danubio Azul. Que este día de finales de Diciembre de 2017, no estaba azul, sino gris y desde esta orilla no se apreciaba muy bien, pero a los patos, se les veía felices. Porque en eso consiste la vida, en ser feliz con lo que te toca vivir, donde estás, con tus circunstancias. Que si te gustan las naranjas, pero la vida te da limones, pues en lugar de quejarte de lo agrio, pues les pones una cucharadita de miel de alegría, miel de paciencia, miel de optimismo, miel de no hay mal que cien años dure, de la que tengas más a mano, o te sea más fácil conseguir. De eso se trata, de encontrar lo positivo.

domingo, 14 de enero de 2018

Lo mejor de Viena


Una vez repasadas las bellezas sobresalientes de Viena, quedan mis favoritas. Los dos momentos sublimes en los que conscientemente me dediqué a crear recuerdos para echar mano de ellos en el momento que lo necesite o que me plazca volver a sentir aquellas emociónes .
Escuchar un concierto en directo de música clásica, de los Strauss, Mozart, Verdi, etc. es algo que disfruté y guardé bien. Para siempre.
El otro recuerdo imborrable que intenté sentirlo y quedarme con esas sensaciones hermosas, fue, la visita a la Biblioteca Nacional. La misma de la que disfrutaba el emperador Francisco José y su esposa Sisí. Volúmenes recopilados cuando aún no existía la tecnología, en un recinto con una decoración barroca de belleza y colorido espectacular. Una sala que mirases donde mirases todo era hermoso, columnas, pintura, escultura, suelo, techo, paredes, escaleras, estantes y ...libros. Miles de libros.

Visita a Viena



Pasear por Viena en Navidad es un placer sensorial, frío y elegante. Placer por la emoción que trasmite la belleza arquitectónica de sus palacios. A derecha, a izquierda, de frente, al fondo. Mires donde mires, puedes ver un hermoso edificio de diferentes estilos, aunque la mayoría barrocos, que desde el siglo XIII al XX edificaron prestigiosos constructores.  Vestigios del imperio occidental que con Felipe II, superó en extensión al Imperio romano. Fernando I de Austria, hijo de Juana  de Castilla y hermano de Carlos I de España, tuvo las coronas de San Wenceslao y San Esteban. Me gustó volver a oír la historia de Austria tan relacionada con España.
San Esteban es también esa hermosa catedral que se ve de cualquier sitio, porque las iglesias también provocan admiración, la Ópera, el Ayuntamiento, el Parlamento, con Atenea. Resumiendo la visita a Viena fue un festín para los sentidos : Mirar belleza.

Tan tarde



Los días se suceden uno tras otro, una actividad tras otra, la mayoría agradables. Acaba el 2017 y ni una felicitación navideña, ni una reflexión sobre ese año que termina, sobre los acontecimientos o los hechos relevantes para mí que marcaron este año que acaba en 17. Me encanta
Y como soy muy refranera: Más vale tarde que nunca:¡Feliz Año Nuevo! a mitad de Enero.
Esto me ha pasado por hacer poco caso a Henry David Thoreau, cuando dice: Que tus asuntos sean tan pocos que puedas contarlos con los dedos de una mano. Pues no lo sé hacer, mis asuntos son siempre más. Claro que Henry no tenía hijos, ni hijas que a pesar de su mayoría de edad, necesitan hablar y que las escuchen a cualquier hora del día o de la noche. Henry tenía hermanas. Cuando su padre murió, como era costumbre en el siglo XIX, se ocupó de ellas a falta de marido que lo hiciese. Más tarde cuando pensó que podía morir,  preparó sus escritos para su publicación y así poder dejar alguna renta. Imposible adivinar los réditos que en el futuro darían sus reflexiones, escritas más bien para sí mismo.

lunes, 23 de octubre de 2017

Desobediencia Civil

Eso que llaman política es algo tan superficial y poco humano que en la práctica nunca he reconocido que me interesara, es una frase de ese ensayo que no tiene desperdicio. Que a simple vista parece político, anarquista, que algunas veces se lo atribuye una izquierda que se considera más intelectual que nadie o quienes egoístamente  creen que la famosa conferencia de Henry, admirada por Ghandi, puede legitimar unas aspiraciones que tienen mucho de insolidarias y poco de pacifistas.
Cataluña versus España
 Desobedecer a un gobierno que te obliga a devolver al esclavo fugado a su dueño, desobedecer a un gobierno que pretende quitarles las tierras a los mejicanos para ampliar sus fronteras, no es igual que desobedecer a un gobierno español que te pide compartir una pequeña parte de tu riqueza con las Comunidades más desfavorecidas económicamente en este momento. Porque la solidaridad es así : Hoy por tí, mañana por mí.
Cuesta entender a algunos descendientes de extremeños y andaluces, renegar de sus raíces y proclamar una supuesta supremacía racial, catalana o lo que sea que consideren, por encima de cualquier otro español.
Thoreau, autor de Desobediencia Civil,  diría, escuchando tantas falacias y falsedades -pretendiendo que avalen el salirse con la suya- que diríamos en castellano viejo.
¿De qué pasta está hecho ese hombre que no se corresponde en nuestro pensamiento con la verdad más pura y sutil? o si se prefiere otro tipo de pensamiento, aún mas antiguo : La verdad os hará libres. 





sábado, 30 de septiembre de 2017

Melina o la esperanza

Estaba en la calle con sus hermanos y su mamá, no eran salvajes, estaban acostumbrados a la presencia humana que traía comida y evitaba a las madres recientes, tener que buscarse el sustento y pasar hambre. Aunque siempre hay que estar alerta, es lo primero que ella aprendió, hay humanos amables y otros de los que hay que huir velozmente o por lo menos tener precaución y no acercarse mucho.
La vida transcurría feliz hasta que ocurrió algo terrible. Hay un pequeño muro que hace que los felinos estén a un metro de altura, aproximadamente, una posición cómoda para ponerles comida y verlos. Extrañamente había una pequeña que no se movía en el suelo. No puede decir cómo sucedió, solo mira con carita de no entender nada, ella corría ayer mismo y ya no, seguro que sufre, pero no se le nota demasiado. Sus patitas delantera y trasera del mismo lado, están fracturadas. puede andar con dificultad, poquito.
Los veterinarios no se ponen de acuerdo, es muy pequeña, habría que operar, o no. En ello estamos. Queremos que vuelva a estar alegre, que vuelva a correr, no sé si a trepar o saltar.
Necesita también un nombre, eso es fácil, quisiéramos que fuese tan fácil curar sus pobres huesitos.

martes, 19 de septiembre de 2017

El placer de leer en la playa




Las lecturas junto al mar tienen ese encanto de lo excepcional, para los que vivimos en Madrid. Por eso procuro que sea algo hermoso, para construir un recuerdo amable y volver a sentir la satisfacción de mirar los azules y verdes infinitos. Este verano me he traído a Thoreau, la última versión en español que se ha publicado de sus Diarios y que me he podido conseguir. Es un acierto seguro, mi bolsa de chucherías. Que abro el libro por una página al azar y leo: He nacido en el mejor lugar, en el momento más apropiado. Memoria no tengo mucha y sus frases son más bonitas y elegantes, pero el fondo es ese.
¡Qué optimismo! En un país que emprendió una guerra, contra Méjico, y se posicionó en contra, como estaba en contra de la esclavitud y de tantas cosas que ocurrían entonces en aquellos incipientes Estados Unidos.
Creo que a pesar de la decepción que parece esgrimir en otras páginas, en el fondo, en su verdadero yo, era optimista, le encantaba su país y creía en las personas con buena voluntad.
A mí me sucede lo mismo, soy optimista, me gusta mi país, a pesar de que llamen fiesta Nacional a torturar toros -que espero podamos cambiar pronto-, tampoco me gusta el poco aprecio que se hace por la ciencia, no se valora el trabajo científico y se les paga menos que a los limpiadores, por poner un ejemplo de profesión que no necesita cualificación ¿? Podría seguir, pero cómo soy optimista, como Henry, no quiero seguir con lo que no me agrada y prefiero ver sólo lo mejor y disfrutar de mis gatos, que no ven el mar, pero son felices.